Buenas tardes a todos. Bienvenidos a nuestro servicio conmemorativo de mayo. Al día de hoy, tenemos registrados los nombres de 193 personas fallecidas en el sitio web del templo para este mes. Sin embargo, sabemos que existen muchos otros seres queridos que han partido cuyos nombres aún no han sido registrados. Ciertamente, más allá de nuestro templo, incontables personas fallecen en todo el mundo en este mes. Pero debemos recordar que, por cada partida, ocurre también un nacimiento. Para que una persona nazca, es necesario el encuentro de dos padres, quienes a su vez tuvieron progenitores. Nuestra existencia se compone de innumerables “encuentros” e igual número de “despedidas”.
La ceremonia de hoy en nuestro Templo Hongwanji conmemora el nacimiento de Shinran Shonin, el fundador de nuestra escuela Jodo Shinshu. Junto con la celebración de nuestro respetado maestro, reflexionemos juntos sobre el sentido de la vida humana. Si alguien les preguntara: “¿Son felices?”, ¿cómo responderían? Quizás sea difícil decir que son infelices, pero también resulta complicado afirmar con total certeza que son plenamente felices. Me gustaría compartirles una interesante reflexión sobre cómo medir la felicidad:
- Si vives en una casa con techo, ventanas y luz, te encuentras entre el 25% de la población más rica del mundo.- Si tienes el tiempo y los recursos para disfrutar de tus pasatiempos, estás dentro del 13% más rico del mundo.- Estar vivos hoy significa que habitamos en el “futuro” con el que miles de personas que ya partieron solo pudieron soñar.- Si puedes leer o escuchar estas palabras hoy, eres más afortunado que tres mil millones de personas que no pueden ver, leer, escribir o acceder a la información y a la educación.
La vida no nos fue dada para lamentar el dolor y la tristeza, sino para dirigir la mirada hacia los incontables motivos de agradecimiento y alegría que nos rodean. ¿Qué opinan al respecto? En el budismo, consideramos la felicidad mundana como un estado temporal que tarde o temprano cambiará. Más que la felicidad en sí, es el apego a un estado feliz y el temor constante a perderlo lo que se convierte en una fuente de sufrimiento. Sin embargo, esto también significa que cualquier infortunio presente no durará para siempre. Por ello, nuestro fundador, el Maestro Shinran, prohibió estrictamente buscar la felicidad únicamente a través de la acumulación material y el éxito social.
Gracias al esfuerzo y sacrificio de nuestros antepasados, la sociedad moderna nos permite obtener comodidades con relativa facilidad. Para quienes vivimos en esta época de abundancia, lo verdaderamente importante es cultivar un espíritu generoso, capaz de alegrarse sinceramente por la felicidad de quienes nos rodean, sin quedar atrapados en nuestras propias fortunas o desdichas. El Maestro Shinran encontró la salvación de nuestras vidas en la compasión infinita del Buda Amida. La compasión significa sentir el dolor de los demás como propio y acompañarlo. Él enseñó la importancia de compartir la alegría y valorar la armonía colectiva. El templo existe hoy aquí porque ese noble espíritu ha sido transmitido por generaciones de inmigrantes japoneses. Con ese mismo anhelo, he venido a esta tierra junto a mi familia para preservar y entregar esta valiosa enseñanza a las futuras generaciones. Agradezco sinceramente su constante apoyo.